Las apuestas en el juego de poker es un punto fundamental de cada partida. Dentro de la variación conocida como Texas Holdem, sus distintas manos constan de cuatro turnos de apuestas para sus jugadores.
Las cifras de apuestas en los dos primeros turnos equivalen a la mitad de lo que se puede apostar en los dos turnos últimos. Por ejemplo si estamos compitiendo en mesas de poker donde las apuestas iniciales rondan los 10 o 20 euros, se tendrá que hacer apuestas por esos montos en los dos primeros turnos de juegos y en los últimos dos, las apuestas tendrán que ser por el doble de esos valores.
Es claro que en cada una de las rondas de apuestas la cantidad de aumentos en ellas es de cuatro, o sea que cuando el primer apostador comienza con las apuestas el resto de los jugadores podrá acrecentar la apuesta tres veces más en las cifras que indique la mesa. Por lo que si un jugador de poker intenta arriesgar en los dos primeros turnos apuestas por cifras de 40 euros en las dos últimas deberá realizarlo por 80 euros.
Al inicio de cada una de las manos de poker, lo primero a realizar son las denominadas "ciegas". Las ciegas se refieren a dos turnos de apuestas de fichas poker que siempre son obligatorias y pueden ser de dos clases: la ciega pequeña y la ciega grande. Este tipo de apuestas de poker son realizadas por los participantes de la mesa que se encuentren ubicados a la izquierda del dealer o sea del repartidor de naipes. El primer jugador sentado a la izquierda deberá hacer la ciega llamada pequeña y el siguiente es el que realiza la ciega grande obligatoria. Generalmente la cifra de la apuesta ciega pequeña equivale a la mitad de la apuesta mínima de esa mesa de poker, entretanto la ciega grande es igual a la apuesta mínima.
